miércoles, 28 de octubre de 2009

Una mariposa que empieza a volar, no deja rastro y no mira hacia atrás


Se siente cobarde por no querer mirar atrás, aquellos que lo dieron todo por él, pero ahora les ha dado la espalda. Vuela, se evade, es capaz de empezar una vida nueva y casi olvidar, pero una llamada constante hace que vuelva a la realidad. Entonces comprende que no puede olvidar sin más. Dolor, un intenso dolor, un nudo en el estómago le hacen darse cuenta que quizás es de esto de lo que huye. Les quiere tanto que no soporta verlos sufrir, verlos perdidos, desorientados… Los cimientos ya no están, les llevó toda una vida construirlos y sólo una decisión para derribarlos. Se está perdiendo parte de la historia, los sentimientos se están empezando a enfriar y a él solo le queda etiquetarse de cobarde por no querer estar en donde debería estar.


Los remordimientos son capaces de comérselo por dentro. Intenta ponerse en el lugar de aquellos que han sido los valientes de toda esta historia. Aquellos que han llorado por ellos y por él. Ya solo le queda pensar que es el amor que siente por ellos lo que le han hecho no dar la cara, el sufrimiento era demasiado grande. Todo esto se le quedaba demasiado grande, y el tiempo no le permite regresar. Ya solo quiere que el tiempo pase muy rápido y que algún día esta historia tenga un bonito final.

1 comentarios:

TXETXU dijo...

Me gusta. Se entrevé un sentimiento entre líneas, aunque no termino de saber por todo lo que me pierdo yo entre esas líneas.

Espero verte más a menudo por aquí, compañera mía. =)

Un besín.