sábado, 21 de agosto de 2010

Todo y nada

Intentas huir y tienes todos los medios necesarios: tiempo y distancia. Pero olvidas un ingrediente sútil y por mucho que quieras dominarlo, tu inconsciente te traicionará. Y aunque te propongas borrarlos, evitarlos, disfrazarlos y esconderlos en algún lugar tan profundo que no se sabe ni la distancia. Aparecerán.


Y es que sería de esta vida sin ellos. No tiene sentido, sólo esos peces que dedican su vida a dar vueltas y vueltas sin parar, giran en el interior de un cilindro, sin rumbo y siempre en la misma dirección. Pero son felices. Su recuerdo sólo dura 6 segundos. Pero los nuestros toda una vida.


Lo más doloroso es tener que vivir de ellos. Se forman con una rapidez inexplicable y no puedes volver atrás a cambiarlos. Ya forman parte de nuestro pasado, una hoja más en nuestro diario. Las reglas del juego no permiten cambiarlos, pero tampoco borrarlos.

sábado, 24 de abril de 2010

The Time...

El tiempo envejece deprisa, aún no se de que trata, pero el título de este libro hizo que me quedara parada y más que mirar la foto de la portada me limité a darle la vuelta e intentar absorber en una lectura ligera su contenido… no quería indagar más, ya sabía que iba a ser mi próxima adquisición, con descuento del 5% por ser el día del libro.


Salí a la calle porque cuando desperté un sol radiante hizo que me costara más de lo habitual abrir los ojos, con la excusa de ir a fotocopiar algunos apuntes me puse algunos trapitos con flores para celebrar el buen día, y me dispuse a buscar un sitio que en esta mañana de sábado estuviese abierto para tal labor y, ante todo, que no me estafaran, que suele ser lo habitual.


Y ahora sólo me apetece estar en este huequito del sofá que en los días que hace bueno se puede coger hasta un ligero tono moreno en la piel, cosa que me encanta. Siento como se calienta todo mi cuerpo, mientras me zambullo en las primeras líneas de este “mi nuevo libro” esperando encontrar otra perspectiva del tiempo…

Últimamente no hago otra cosa que pensar en ello, como se me ha ido de las manos sin darme cuenta… y miro a todas esas ancianas y me da miedo envejecer. Construyo, o más bien intento construir mi mundo, respetando ante todo mis principios e ideales, pero haciendo en cada momento aquello que me apetece, muchas veces irracionalmente. Y ahora parece ser que ha sido todo en vano… porque incluso te arrepientes, una pena.


Y parece ser que sí, que envejece demasiado deprisa, y ya no hay vuelta atrás… Otra vez primavera, a dos meses de mis vacaciones de verano, a menos de un mes de exámenes, a cuatro de empezar el penúltimo año de carrera, a uno de renovar el contrato… Y parece que con sólo mencionarlo desaparece y no me conformo ni con la hora que me regalan cuando vuelvo a casa.


¿El dilema es si todo esto habrá tenido sentido? No lo sé, y supongo que nunca lo sabré… por ahora me conformaré con lo que piensa Antonio Tabucchi… voy a descubrirlo…

martes, 13 de abril de 2010

Casi perfecto...


Vuela, vuela, vuela… Crea un mundo casi perfecto, una casa apartada del resto del mundo, lejos de la ciudad que les empieza a atrapar. Es invierno y desde la ventana les regalan una postal de navidad. Perdidos del resto del mundo con una botella de champán, un par de velas y una ligera música de fondo.


Huele a madera, a aire fresco, a nieve… En el interior un cálido sofá rojo, una manta y una chimenea, una pareja arropada. El mejor plan, no hacer nada. Disfrutar de la tranquilidad, de la paz que se contagian. Y el resto del mundo puede desaparecer si quiere, no se darían cuenta.


Un pájaro golpea en la ventana, quiere entrar pero no se da cuenta de que hay un cristal… Un cristal que no le deja pasar y a ellos los separa del exterior… Insiste, una y otra vez, hasta que consigue que la magia se rompa. Echa a volar y aterriza en la fría nieve. Y aterrizan… porque todos los cuentos tienen un final.

jueves, 8 de abril de 2010

Conversaciones de extraños...

Tiene un punto, y eso es lo que me atrapa… Me ha llevado más de dos meses entenderla, saber que es lo que le molesta, cuando dice una ironía, cuando dice una broma… Utiliza siempre ese tono de voz que parece ser inalterable y eso es lo que la hace más misteriosa, tan inaccesible. Es tan difícil ver más allá de lo que ella quiere demostrar… y eso me gusta. Me da miedo decirle que estoy aquí por y para ella, que la película ha sido sólo una excusa tonta, pero una vez más me sorprendes con la elección, la cantidad de valores que se reflejaban y que luego nos sirvieron para charlar durante un par de horas más. Entonces suelta un comentario que me desorienta. ¿Me quiere decir que le gusto? No, no puede ser, ella tiene novio, pero ¿Por qué queda más conmigo que con él? Me cuenta que él pasa por una mala situación y no es el momento adecuado, por un lado la entiendo, tan correcta, pero ¿Hasta cuando va a durar esta situación? Y quién me dice que luego se va a fijar en mí…


La siguiente estación es mi parada, por fin me atrevo a mirarlo a la cara. Nuestras miradas se cruzan, supo que había escuchado todo y me lanza una tímida sonrisa.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Para el pequeño...


Ya se está haciendo mayor, tanto es así, que todos en casa tenemos que mirar para arriba para hablar con el de la generación del 94. El más pequeño de la casa, pero la alegría de la huerta, más que la alegría es el abrazo que nunca falla, los miles de besos que nadie te da, la caricia que espera impaciente tu llegada.

Llegaste sin avisar, saltándote todas las barreras que habían puesto y que querían que esta familia sólo fuésemos cuatro. Viniste para hacernos impar, no hay dos sin tres, no hay cuatro sin cinco, y ese cinco eres tú. Como dice Papá: los cinco dedos de la mano…

Casi no cabías dentro de Mamá, descubrimos por qué aquel cuatro de diciembre que por fin te pudimos ver. Aquella bolita de pelo rubio cuyos mofletes eran la parte más sobresaliente de su cara. Nos dejaron elegir tu nombre, supongo que acertamos al ver las caras de todos cuando dices como te llamas: Jerobel, casi nadie lo conoce y eso te hace aún más especial.

Una vez más, no estoy por tu cumpleaños, un año más me pides un regalo que no llegará a tiempo. Como todo este tiempo que me estoy perdiendo… pero tengo la suerte de guardar miles de recuerdos de tu infancia. Y dentro de lo malo, ser la única persona que nota como cambias de verdad…

Y aún sigues ahí, tu mano cómplice que está ahí cuando más lo necesita… quizás el más sufridor de todos que ya desde pequeño aprendió a llorar en silencio, quizás el más consentido, el niño de los ojitos de todos…

sábado, 5 de diciembre de 2009

Volverte a ver...

Ha sido como una sobredosis de adrenalina, aún conserva el olor de su perfume con el que se embriagaba en cada abrazo. Abrazos interminables que emocionan. La nostalgia se abre un hueco entre ellos, que estaban sin darse cuenta en el sitio del reencuentro. El frío se intenta colar pero el calor que dos cuerpos desprenden hace que se empañen los cristales. Sentimientos reprimidos. Ninguno de los dos se atreve a dar el siguiente paso. Sin embargo se conocen perfectamente. Un silencio. Una acaricia en la mano. Y todos esos pequeños detalles que ella empezaba a olvidar. El momento los supera, es hora de despedirse. Una interminable espera en el portal, y se va…

sábado, 7 de noviembre de 2009

Días tristes...

Hoy es un día triste, un día feo, el cielo ha dejado de ser azul, pero se lo agradezco. No quiero levantarme y ver un día soleado, hechos para salir a la calle y comerse el mundo, porque ya nada es lo mismo, porque ya no me apetece hacer nada.

Estoy en la cama, despierto, son las diez, no quiero levantarme. Logró conciliar el sueño de nuevo, despierto de nuevo, no quiero mirar el reloj, solo quiero dormir y dejar que pase el tiempo sin más. De repente la bombilla de la mesa de noche estalla y todo es oscuridad. Temo a la oscuridad pero hasta eso ya me da igual.

A la una me levanto, me pongo las gafas, no veo nada, están sucias por las lágrimas de ayer, voy al baño, parezco otra con todo el maquillaje corrido. No hay leche para desayunar, no hay comida en la nevera, tendré que bajar a por algo, pero no me apetece hacer nada.

Empieza a soplar un viento muy fuerte, ojalá llueva, ojalá fuera tan fuerte como el viento. Ojalá cerrara los ojos y despertara un 25 de octubre de 2008, ojalá todo empezará de nuevo. Otra vez despierto, pero esta vez no de un sueño, ha sido mi imaginación que ha volado de nuevo, vuela muy alto, para chocarse en breve con esto, con la realidad.

Y la realidad ha hecho que un pronto de repente sea un adiós.